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Todos
tenemos
amigos muy
cercanos,
con quien
jamás se nos
cruza un mal
pensamiento
por la
mente,
debido a la
cercanía de
la amistad;
pero la vida
inevitablemente
esta hecha
de
excepciones
a la regla,
y
precisamente
eso fue lo
que me
ocurrió con
Julio, uno
de mis mas
grandes
amigos y con
quien he
compartido
muchas cosas
y momentos
personales
únicos en mi
vida, pero
una tarde de
un mes
cualquiera
las cosas
cambiaron
radicalmente
entre
nosotros, y
no se a que
adjudicarle
tal
comportamiento,
pero como a
veces los
mejores
momentos de
la vida son
los que no
se piensan y
no se
calculan con
premeditación,
lo disfrute
al máximo y
no me
arrepiento
de nada.
Para
centrarlos
en la
historia los
ubicare en
el preciso
momento en
que
ocurrieron
los
acontecimientos;
nos
encontrábamos
en mi casa
solos los
dos
acostados en
el sofá de
mi living
room
observando
un juego de
fútbol por
la tele,
pero para
ser mas
honesto debo
confesar que
solo
observaba a
los
jugadores
que siempre
me han
parecido muy
guapos
porque a
diferencia
de Julio
jamás me ha
gustado ver
deportes por
TV, mientras
que él si
era un fan
del tipo
obsesivo.
Quizás
debido a que
mi mente se
encontraba
volando por
todos lados
menos en la
pantalla del
televisor,
comencé a
observar el
cuerpo de
julio, que
ya había
visto yo
muchas
veces, pero
nunca había
reparado en
lo bien que
estaba,
llevaba
puesto una
franelilla
muy ajustada
que de tanto
estar pegada
a su cuerpo
atlético se
encogía cada
vez mas,
unos shorts
muy pequeños
que dejaban
ver aquellas
piernas tan
bien
formadas y
carentes de
bellos; todo
aquel
panorama me
estaba
poniendo muy
caliente, no
podía
entender
porque me
estaba
excitando
tanto con
él, si
siempre lo
había visto
como a un
hermano y
jamás se me
había
cruzado por
la mente un
pensamiento
de esa
magnitud con
él; pero
como ya lo
dije y lo
vuelvo a
repetir, las
mejores
cosas son
las que no
se piensan y
se hacen tal
como nos
provoca. Sin
decirle
palabra
alguna
comencé a
desplegar mi
ritual de
seducción,
comencé a
estirarme un
poco para
que me
notara,
dejándole
ver mis
piernas y
hasta un
poco mas
arriba, en
el momento
indicado
hice
contacto
visual con
él y se
percato de
mi mirada,
enseguida
pudo notar
que algo
andaba muy
extraño,
pero volvió
a fijar su
mirada en la
televisión,
sin dejarme
desanimar
por aquello,
seguí con
mis intentos
de
monopolizar
su atención,
me levante y
pase muy
sugerente a
su lado
mientras me
dirigía a la
cocina a
buscar algo
de tomar,
regrese y
del mismo
modo lo rocé
para
sentarme
junto a él,
yo notaba
que estaba
poniéndose
nervioso
porque no
dejaba de
mirarme de
reojo y
mirar el
partido,
solo tuve
que seguir
unos
infantes mas
con mis
movimientos
sugerentes,
porque él
tomo el
control
remoto y
coloco en
silencio el
partido para
dirigirse a
mí;
-¿Que crees
que estas
haciendo?-
-De que
hablas, No
sé a que te
refieres...-
-Sabes
perfectamente
a lo que me
refiero.-
Trate de
poner cara
de inocente,
como si me
estuviesen
acusando
injustamente
de algo que
no había
cometido, y
por lo
general soy
muy bueno en
eso, pero
resulta que
julio me
conoce muy
bien así que
solo
articule a
decirle;
-Pues no lo
sé, porque
no me lo
dices tú...-
-Estas
tratando
seducirme, -
-Que?-
-Si, estas
tratando de
seducirme,
te conozco
muy bien y
sé
perfectamente
como te
comportas
cuando
quieres
seducir a
alguien, así
que no lo
niegues.-
-Esta bien,
tienes
razón.
Entonces
dime si
estoy o no
perdiendo mi
tiempo...-
Julio soltó
el control
del
televisor y
se me acerco
para
plantarme un
beso
acelerado y
muy
apasionado,
yo me fui
hacía atrás
mientras él
entre mis
dos piernas
pego su
cuerpo al
mió, y cerré
mis piernas
tras él como
haciendo un
lazo del que
no lo quería
dejar salir
en mucho
tiempo,
seguimos
besándonos
sin
articular
palabras,
solo se
escuchaban
nuestros
gemidos de
placer, me
sentía a
plenitud
mientras
permitía que
con su boca
ayudado solo
por su
lengua
exploraba mi
cuerpo, me
encantaba la
forma en que
besaba mi
cuello, mi
pecho, lamía
mis orejas,
me hacía
gemir tanto
que me
sorprendía a
mi mismo;
después de
unos minutos
de besos y
caricias
acaloradas,
me dijo que
quería que
se la
chupara, y
no tuvo que
decirlo dos
veces, en
menos de lo
que canta un
gallo, ya yo
estaba
besando su
pecho en
dirección a
su polla,
quizás en
otro momento
en el que no
hubiese
estado tan
desesperado
de sentir
una carne en
mi boca
hubiese
jugado mas
con ella,
pero
realmente
estaba muy
caliente
como para
perder
tiempo,
axial que
sola alcance
a sacarla de
su bóxer
cuando la
tenía hasta
el fondo de
mi garganta,
él se
estremecía
de placer y
gemía
diciéndome
que le
encantaba
que se la
tragaran
toda, y como
yo estaba
ahí para
darle
placer, me
la trague
hasta sentir
sus huevos
pegados a mi
nariz,
después con
mis manos y
con mis
labios lo
pajie,
disfrutaba
de aquel
palo tan
largo y
grueso,
nunca
olvidándome
de acariciar
su cuerpo,
él estaba
experimentando
una
sensación
maravillosa
porque su
cuerpo se
estremecía
tan fuerte
como si
recibiese
choques
eléctricos,
y me pedía
que no
parara por
nada del
mundo. A su
petición le
alce las
piernas y
comencé a
comerme su
culo, con mi
lengua y
ayudado solo
con un dedo
lo hice
experimentar
lo que era
la
estimulación
anal, era la
primera vez
que
manipulaban
su ano, y me
sentí
honrado en
ser el
primero, lo
hice de
manera
delicada
para que
disfrutara
sin la mas
mínima
sensación de
dolor, y
logre mi
cometido
porque se
corrió sin
aviso
bañándome de
aquella
leche
caliente, me
dijo que era
demasiado
divino el
sentir
aquella
exploración
anal;
acomodándonos
en el sofá
nuevamente,
hicimos un
69, porque
le dije que
tenía que
ponerla dura
otra vez
para que me
penetrara;
después de
unos pocos
segundos
estaba tan
duro como al
comienzo
otra vez, y
yo no quería
perder mas
tiempo,
necesitaba
sentirlo
dentro de mi
así que lo
posicione y
después de
ponerle un
condón me
senté sobre
él, siempre
manteniendo
contacto
visual con
él, una vez
que mi
cuerpo
acepto aquel
cuerpo
extraño
dentro de él
y se
acostumbro a
esa
sensación de
taladro,
comencé a
culear tan
rápido como
pude, él se
movía a
contra
cuerpo, para
que ambos
experimentáramos
aquel coito
maravilloso,
mientras el
sube y baja
continuaba
nos
besábamos y
él besaba
mis
tetillas, me
acariciaba
con su
lengua y yo
seguía
disfrutando
de aquel
sube y baja,
después de
aproximadamente
unos 5
minutos
cambiamos de
posición, él
me tomo en
sus brazos y
me acostó a
espaldas del
sofá,
moviéndome
suavemente
sin sacar su
polla de mi
interior;
cuando
estábamos
cómodos me
enterró mas
su miembro y
aceleró su
penetración,
al compás de
sus gemidos
y los míos,
ahora era mi
cuerpo el
que
experimentaba
los choques
eléctricos
mientras
sudaba a
mares, yo
colocaba mis
manos en mi
cabeza y me
prendía de
mis
cabellos, y
después de
los de él,
era como si
yo quería
que él
experimentara
un poco de
dolor por el
que me
estaba
causando a
mi, pero con
la
diferencia
de que yo
disfrutaba
con aquel
dolor que me
causaba. Él
se retiro un
poco de mi y
me abrió las
piernas
largo a
largo
colocando
sus manos
sobre las
plantas de
los pies,
ahora si se
podía decir
que me
estaba
conduciendo,
era como si
estuviese
volando
algún tipo
de
artefacto,
porque
planeaba con
mi cuerpo al
compás de
sus
arremetidas,
después de
hacerme
gritar por
unos minutos
mas, salio
de mí, y me
acostó en el
sofá, coloco
su polla
frente mi
rostro y se
la mame con
mucha
intensidad,
no me
importaba
que acababa
de salir de
mí, yo la
mamaba con
locura y
desesperación,
él gemía muy
fuerte y me
decía que
nunca había
disfrutado
tanto el
sexo como lo
estaba
haciendo en
ese momento,
sin dar
cabida al
descanso, se
acostó
detrás de mi
y tomo mi
pierna
izquierda
elevándola
en el aire,
y sin previo
aviso se
introdujo
nuevamente
en mí, yo
sentía como
si nuestros
cuerpos se
fusionaran
en aquel mar
de sudor y
de jugos
sexuales,
era como si
nos
estuviésemos
convirtiendo
en uno
mismo, por
nada del
mundo yo
quería que
parara aquel
ritmo tan
impresionante
que mantenía
sin ningún
problema,
mientras me
taladraba me
besaba el
cuello, y mi
boca, me
decía que me
amaba, y yo
no le
prestaba
atención por
la
intensidad
del momento
y de sobrada
experiencia
sé que a uno
le dicen
muchas cosas
mientras lo
están
penetrando,
axial que
continuaba
disfrutando
del
momento...
Continuo
penetrándome
por
aproximadamente
15 minutos
mas
haciéndome
acabar como
nunca lo
había hecho
antes, y al
poco tiempo
después pude
presentir
que todo
estaba
llegando a
su final
cuando
sentía que
su cuerpo se
estremecía
muy fuerte y
él gritaba
sin control,
estaba
completamente
seguro,
estaba
acabando
dentro de mí
y aquella
sensación
tan
maravillosa
estaba
llegando a
su final,
pero no me
importaba
porque la
había
disfrutado
al máximo,
hasta el
punto de
sentir como
si se
estuviese
incendiando
mi cuerpo,
me hizo
alucinar
hasta el
punto de
casi perder
la razón,
muy pocas
veces en la
vida me han
logrado
agotar
sexualmente
hablando y
esa fue la
primera vez;
una vez que
salio de mi,
nos besamos
por unos
instantes
sumergidos
en nuestros
sudor y
otros
fluidos
corporales.
Inevitablemente
tuvimos que
hablar de
aquello que
había
pasado, y
Julio me
confesó que
siempre ha
estado
enamorado de
mí, pero que
no se
atrevía a
decirme nada
porque sabe
que no soy
muy dado a
las
relaciones
de pareja y
quizás no
querría
tomarlo en
serio; no se
si será
debido al
momento que
me hizo
pasar, pero
le di la
oportunidad
a Julio, y
lo
intentamos
tal como él
lo quería,
nos hicimos
novios y él
es una de
las personas
que ha
dejado
huella en
mi; esperen
mas
historias de
Julio y de
mí, solo
puedo
adelantarles
que no duró
lo que me
hubiese
gustado....
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